Falsas afirmaciones sobre el uso de lupas en odontología

Falsas afirmaciones sobre el uso de lupas en odontología

Falsas afirmaciones sobre el uso de lupas en odontología

En la actualidad los odontólogos que usamos lupas no sólo buscamos ver mejor el detalle sino también mejorar la posición de la espalda y aliviar la tensión ocular por las largas jornadas de trabajo.

En un post anterior hablábamos sobre las ventajas del uso de la magnificación en odontología y aunque cada vez son más los compañeros que deciden dar el paso e incorporar las lupas en su día a día, todavía surgen dudas de si son perjudiciales para la visión, si son sólo recomendables para odontólogos con problemas de vista cansada o si sólo los endodoncistas se van a beneficiar de su uso.

En este post queremos contarte las verdades y también los falsos mitos sobre el uso de lupas en odontología.

  1. El uso de lupas va a perjudicar nuestra visión.

Falso. Esa misma duda tuve yo, y en mi revisión rutinaria con mi oftalmólogo se lo pregunté al Dr. Alfredo Castillo, director de Clínica Oftalmológica Dr. Alfredo Castillo y profesor asociado de Oftalmología de la Universidad Europea de Madrid.

Su respuesta fue la siguiente: “Al contario, si usas lupas aumenta el tamaño de la imagen con una distancia mayor al paciente con lo cual obtendrás una imagen mejorada y ampliada que evitará forzar los músculos de tu ojo reduciendo así las tensiones oculares, los dolores de cabeza y al mismo tiempo tu espalda y cuello sufrirán mucho menos”

  1. El uso de lupas es sólo para odontólogos con problemas de visión y/o vista cansada.

Esto es falso. Se ha visto recientemente que los odontólogos jóvenes pueden beneficiarse mucho del uso de lupas, no sólo por el aumento de detalle y calidad del trabajo, sino porque lograrán desde sus primeros años de trabajo una correcta postura de cuello y espalda que les evitará futuras lesiones.

  1. Es mucho mejor el uso de la magnificación con microscopio que con las lupas.

Esto depende de muchos factores y circunstancias.

  • La curva de aprendizaje es mucho mayor con el microscopio que con las lupas que no requieren mucho entrenamiento.
  • Tienen un menor tamaño por lo que no ocupan casi espacio y se pueden transportar sin problema.
  • Son más prácticas que un microscopio sobre todo en procedimientos preliminares cuando una alta magnificación e iluminación no son necesarias.
  • Las lupas no restringen la posición del operador.
  • Tienen un mantenimiento mínimo.
  • El precio del microscopio es mucho más elevado.

La gran ventaja del microscopio con respecto a las lupas es la visión estereoscópica que no es posible con las lupas, por lo tanto no hay percepción de profundidad y que evidentemente, el microscopio proporciona una mayor magnificación desde 3x hasta 40x.

  1. La magnificación es sobre todo para los endodoncistas.

Falso. Todas las especialidades pueden beneficiarse del uso de lupas. Las podrás usar tanto si eres especialista en odontología estética, en cirugía oral, en periodoncia e implantología o en odontopediatría. Lo importante es elegir la magnificación que más se adapte a tus necesidades o bien optar por unas lupas con aumento variable 3 en 1 como las EyeZoom de Orascoptic https://es.orascoptic.com/products/loupes/eyezoom

Como todo nuevo procedimiento, necesitarás un periodo de adaptación en el que quizás vayas más lento y necesites un poco más de tiempo del habitual para realizar los tratamientos. Este periodo será más o menos largo dependiendo de los aumentos, requiriendo más “entrenamiento” cuanto mayor sea el número de éstos, pero una vez que te acostumbres, no podrás vivir sin ellas 😉

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