Fases del tratamiento periodontal: prevención, terapia básica y mantenimiento
La enfermedad periodontal no se soluciona con una sola intervención: requiere un proceso planificado que busca detener la progresión del daño, recuperar la salud de las encías y mantener los resultados a largo plazo.
Este proceso se desarrolla en cuatro grandes etapas: prevención, terapia básica, reevaluación y mantenimiento.
1. Fase de Prevención: el punto de partida
Todo comienza con la educación y la conciencia del paciente.
En esta etapa, el profesional enseña las técnicas adecuadas de higiene bucal: cómo cepillarse correctamente, usar el hilo dental y mantener una rutina diaria efectiva. También se explican los factores de riesgo, como el tabaquismo o la diabetes, que pueden agravar la enfermedad periodontal.
Durante las primeras citas, se realiza una evaluación inicial del estado de las encías, se registran índices de placa y se identifican los signos tempranos de inflamación y se realiza un estudio radiológico para evaluar cuanto hueso ha perdido cada diente.
El objetivo aquí es prevenir o detener la enfermedad antes de que avance.
2. Fase de Terapia Básica: el tratamiento activo
Una vez detectada la presencia de enfermedad periodontal, se inicia la terapia básica, también conocida como fase activa o causal.
El propósito de esta etapa es eliminar las causas de la infección, principalmente la placa y el sarro acumulado bajo la encía.
Se realizan procedimientos como el raspado y alisado radicular, que permiten limpiar profundamente las raíces dentales y dejar superficies lisas donde las bacterias no puedan adherirse fácilmente.
En algunos casos, se pueden utilizar tratamientos antimicrobianos o antibióticos para controlar la infección.
Tras esta intervención, el tejido gingival comienza a desinflamarse, se reduce el sangrado y las bolsas periodontales disminuyen de profundidad. Es una fase clave para recuperar la salud y estabilidad del periodonto.
3. Fase de Reevaluación
Una vez se ha realizado la fase básica esperaremos un periodo aproximado de mes y medio para que la encía se desinflame y adhiera de nuevo al diente. Tas este periodo se vuelven a registras los índices de higiene del paciente así como la profundidad de las bolsas.
Aquellos pacientes que tras la fase básica consiguen un estado de salud adecuado con bolsas poco profundas (menores de 4mm) y sin sangrado de la encía consideramos que están curados y pasan a la fase de mantenimiento.
Si en la reevaluación observamos que sigue habiendo zonas con bolsas profundas y sangrado y el paciente presenta una adecuado control de placa, indicaremos una fase quirúrgica en la que elevaremos la encía un poco para tener acceso al sarro más profundo.
4. Fase de Mantenimiento: conservar lo logrado
El tratamiento periodontal no termina cuando las encías sanan; en realidad, ahí comienza el compromiso a largo plazo.
La fase de mantenimiento consiste en revisiones periódicas, normalmente cada seis meses, donde el profesional evalúa la estabilidad del tratamiento, mide la profundidad de sondaje y realiza limpiezas profesionales.
Durante estas visitas, se refuerzan las técnicas de higiene y se motiva al paciente a mantener sus hábitos saludables.
Si se detecta alguna recaída o zona activa de enfermedad, se actúa de inmediato para evitar que el problema avance nuevamente.
El mantenimiento es, en última instancia, lo que garantiza la durabilidad del tratamiento y mantiene la salud bucal a lo largo del tiempo.
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